Todos preparados para ver la semifinal con Argentina, oportunidad histórica de jugar por primera vez una final en un Campeonato Mundial. Pero pasados sólo 15 minutos, nos dimos cuenta que ya estaba todo cocinado: 1-0 abajo y con un jugador menos. Después de eso, el resto estuvo de más
Seguramente ahora la mayoría le va a echar la culpa al árbitro por la derrota, desde los jugadores, técnicos y el ambiente futbolístico en Chile. Está claro que el alemán le compró a los argentinos todos sus piscinazos y magnificaciones, y que las pelotas divididas también eran cobros generalmente para ellos. Pero hacer este análisis seríá lo pero que podríamos hacer, y caeríamos en lo de siempre: culpar a otros por nuestras propias limitaciones y fustraciones.
La única verdad es que perdimos 3-0 porque los jugadores demostraron que no tenían la mentalidad para enfrentar una instancia tan decisiva como semifinales. Medel fue bien expulsado y Vidal de milagro terminó el partido, ya que pegó los 90 minutos, casi hace un autogol de 40 metros y estuvo siempre descontrolado. Chile debió terminar con 9 el primer tiempo. Después Currimilla le muestran dos amarillas por alegar, nueva muestra de la baja capacidad para manejar la adversidad por parte de los chilenos.
Las sub 20 venía bien, concentrada, humilde, buscando ser campeones. Pero la prensa los levantó demasiado, el país entero esperaba que fueran campeones y esto se tradujo en demasiada presión para ellos. Y todo lo bueno hecho hasta el momento se perdió en sólo 15 minutos, y eso es lo que da rabia.
Los argentinos, como siempre, la supieron hacer. Tranquilos, manejando el partido, calentando poco a poco a los chilenos, aprovechando las pocas oportunidades de gol que tuvieron...nada que decir. Están acostumbrados a jugar finales y lo demostraron una vez más, aunque nos patee la guata.
Como no todo es negativo, en esta sub-20 hay muchas cosas que resaltar, empezando porque están a un paso de salir terceros en un mundial. Tienen otras cualidades, que no van al caso analizarlas acá, pero que ojalá las utilizen para ganar el partido que queda.
Ahora espero que la gente no se saque lo pillos culpando al árbitro, sino, eso significaría que no hemos aprendido nada todavía. Hay que saber reconocer los errores propios y ser autocríticos, como primer paso para empezar a forjar una verdadera mentalidad ganadora, la cual nos permita cambiar nuestra historia deportiva.
viernes, 20 de julio de 2007
Mentalidad
Publicado por
Antonio
en
12:14
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